El zarapito pico largo necesita una amplia zona de hábitat de la pradera para alimentarse, reproducirse y criar a sus bebés. Los ganaderos que mantienen un crisol de hierbas pueden ayudar a albergar a las aves costeras en peligro por el clima en sus tierras. Foto: Michael Forsberg

Audubon en acción

Cómo los ganaderos están ayudando a salvar los pastizales y las aves occidentales

Es posible que las praderas reaparezcan, gracias al nuevo Programa de Ganadería Conservacionista de Audubon.

Es posible que los pastizales sean el hábitat más amenazado de los Estados Unidos, ya que queda solo un uno por ciento de praderas autóctonas. A medida que el vasto paisaje es pavimentado, los praderos del oeste, gallos de las praderas rabudos y otras especies que dependen de este rico ecosistema, desaparecerán. Para contener esas pérdidas, una nueva iniciativa ayuda a los ganaderos a recuperar las grandes franjas de pradera en las que pasta el ganado.

El Programa de Ganadería Conservacionista de Audubon ha asociado a propietarios de tierras de siete estados con ecologistas locales que los guían en cuanto a prácticas de pastoreo sustentable y otros sistemas de administración de tierras que pueden generar hábitats fundamentales para las aves. Los ganaderos que se comprometen con el programa pueden etiquetar su carne de res con la etiqueta de "Pastado en tierras amigables para las aves" de Audubon y venderla en un mercado de primera por un valor extra de entre 1 y 4 dólares por kilo. Hasta el momento, 40 ganaderos que abarcan 600.000 acres están trabajando con la Sociedad Nacional Aubudon, Audubon Dakotas y Audubon Rockies y, en la primavera, 15 minoristas de carne comenzarán a vender esta carne de res especial.

Las mismas vacas son una de las mejores herramientas para renovar los pastizales. Rotar las tierras de pastoreo imita el comportamiento de las antiguas manadas de bisontes: el movimiento ayuda a asegurar que no vacíen ciertas áreas, y sus cascos y bocas mueven el suelo para que las semillas autóctonas puedan echar raíces. También se requiere que los ganaderos corten o hagan crecer la hierba hasta cierta altura para beneficiar a las aves estacionales. En primavera, por ejemplo, puede que un ganadero de Dakota del Sur cree un crisol de hojas altas, medianas y cortas para atraer a una cantidad de especies. El zarapito pico largo es una de ellas: necesita una línea de vegetación de no más de 12 pulgadas para hacer su nido, pero necesita una más alta para criar a sus polluelos. "Puede que uno mire y diga ‘Eso es un montón de hierba’", dice Alison Holloran, directora ejecutiva de Audubon Rockies. "Pero no es así. Cada especie requiere sistemas muy específicos".

Los ganaderos de Colorado Dan Lorenz y Adrienne Larrew serán de los primeros en exhibir la etiqueta de Audubon. En breve comenzarán a vender bistecs, carne molida y cortes de primera con la marca de la nueva insignia por medio de su empresa Corner Post Meats. Los gavilanes azores ya se han mudado a sus tierras, y los ganaderos esperan que los nuevos regímenes de pastoreo y corte atraiagan a gorriones arlequín, gorriones alas blancas, halcones mexicanos e incluso patos de collar. "Es como Campo de Sueños", dice Lorenz. "Si lo construyes, vendrán".

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Conozca las Aves de los Pastizales

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Tordos Arroceros. Foto: Ruhikanta Meetei/Audubon Photography Awards
Ánade Rabudo. Foto: Brian Kushner
Turpial Gorjeador. Foto: Donald Metzner/Great Backyard Bird Count
Gorrión Sabanero Pechileonado. Foto: Brian Kushner
Urogallo Grande. Foto: Fi Rust/Audubon Photography Awards
Correlimos Batitú. Foto: Andy Teucher/Flickr CC (BY-NC 2.0)

 

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