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Al revisar las imágenes ganadoras de este año de los Premios Audubon de Fotografía, nos sorprendió descubrir cuántas de las imágenes fueron resultado de una combinación de paciencia, preparación y oportunidad.
A continuación, nos complace reconocer ese nivel de dedicación en los ganadores de distintas partes del continente americano. Al igual que en 2025, los premios de este año se otorgaron en dos concursos paralelos: uno abierto a los fotógrafos y videógrafos de Estados Unidos y Canadá, y otro para quienes están en Chile y Colombia. Eso significa el doble de oportunidades para mostrar ejemplos destacados del comportamiento aviar, historias inspiradoras en “El detrás de cámara” y una amplia diversidad de aves migratorias y residentes del hemisferio occidental. Aunque cada foto o video es único, la habilidad y el compromiso necesarios para capturar imágenes de aves marinas, aves cantoras y rapaces en su mejor momento son claramente universales.
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· Puede disfrutar de las imágenes y videos de los finalistas haciendo clic aquí.
· Los jurados otorgaron un conjunto diferente de premios en cada uno de los dos concursos. Conozca más sobre las categorías de premios de cada uno aquí (EE. UU. y Canadá) y aquí (Chile y Colombia). Los ganadores de ambos concursos se presentan a continuación. Agradecemos a todos los jueces que evaluaron miles de trabajos anónimos para seleccionar a los siguientes galardonados.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Espátula rosada
Nombre científico: Platalea ajaja
Ubicación de la imagen: Parque zoológico Alligator Farm de St. Augustine, Florida, Estados Unidos
Cámara: OM System OM-1 con objetivo OM SYSTEM M.Zuiko Digital ED 150-400 mm, F4.5 TC1.25X IS PRO; 1/4000 seg. a f/4.5; ISO 250
El detrás de cámara: cada año, las aves zancudas silvestres se reúnen para anidar en esta colonia, donde los caimanes disuaden a gatos asilvestrados, mapaches y otros depredadores de nidos. Aunque la mayoría de las áreas estaban muy iluminadas por el sol del mediodía, observé una ensenada debajo de una vegetación densa que quedaba sumida en una sombra profunda. Una espátula rosada fue hacia ese rincón más oscuro para beber y bañarse, y observé el ritmo de sus movimientos mientras un haz de luz le iluminaba el plumaje pálido y las alas rosadas. Es común divisar a las espátulas rosadas en busca de alimento, pero cuando se bañan ofrecen la posibilidad de observar una perspectiva diferente de sus vidas. En esta imagen, se aprecia todo a la vez: el color, la estructura y el movimiento del ave.
Costumbres del ave: de la media docena de especies de espátulas del mundo, la espátula rosada es la única con plumaje rosa intenso y la única que habita en el continente americano. Al igual que las demás, la espátula rosada utiliza su largo pico con esa forma característica para buscar alimento mediante el tacto. Vadea lentamente el agua, barriendo de un lado a otro con el pico parcialmente abierto; lo cierra cuando entra en contacto con un pez pequeño, un crustáceo o un insecto; luego, echa la cabeza hacia atrás para tragarlo. Estas aves se bañan regularmente en agua dulce, y varias pueden permanecer en las aguas poco profundas cuando llueve, salpicando y acicalándose las plumas.
Opinión de la jueza (Mary Anne Karren): a los jueces les encantaron la acción, el dramatismo y la iluminación impactante de esta escena en clave baja: una mirada inusual a una especie popular. Esta captura es espectacular desde el punto de vista técnico y tiene todos los elementos de una pintura flamenca potenciada, incluida la energía de las alas aleteando y levantando salpicaduras de agua centelleante.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Tucúquere
Nombre científico: Bubo magellanicus
Ubicación de la imagen: Reserva Natural Paposo, Antofagasta, Chile
Cámara: Sony Alpha 7 IV with a Sony FE 200-600mm f/5.6-6.3 G OSS Lens at 600mm; 1/800 second at f/7.1; ISO 2000
El detrás de cámara:
Costumbres del ave: hasta hace poco, este cazador nocturno del sur de Sudamérica se consideraba un búho cornudo, una especie muy extendida desde Canadá y Alaska hasta el norte de Argentina. Sin embargo, tiene un canto muy diferente, caracterizado por dos ululados rápidos seguidos de un trino gutural. Además, no es únicamente un búho del desierto: al igual que su pariente del norte, el Tucúquere se ha adaptado a una gran variedad de hábitats, desde los bosques de matorral altoandinos hasta los cañones rocosos y el desierto de las tierras bajas.
Opinión del juez (Sebastian Herzog): esta foto evoca la sensación de descubrir un lugar encantado en el corazón del paisaje natural de Chile. Con un fondo tenuemente iluminado, la mirada cautivadora de este majestuoso búho y el contraste entre la cara blanquecina, con
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Traro
Nombre científico: Caracara plancus
Ubicación de la imagen: Parque Nacional Torres del Paine, Magallanes y Antártica Chilena, Chile
Cámara: Nikon Z6 con un lente Nikon NIKKOR Z 24-200mm f/4-6.3 VR a 41mm; 1/400 de segundo a f/5; ISO 320
El detrás de cámara: vivo en la Patagonia chilena y paso mucho tiempo explorando el Parque Nacional Torres del Paine. He visto este lugar en todas sus facetas y, sin embargo, siempre consigue sorprenderme. Esa mañana en concreto, esperaba fotografiar el amanecer cuando me topé con un par de traros que parecían contemplar la cordillera. La gente suele menospreciar a esta especie por considerarla un carroñero y rara vez se detiene a observar sus comportamientos más íntimos. Me gustaría que todos los visitantes del parque recordaran que compartimos estos paisajes impresionantes con innumerables formas de vida que merecen nuestro respeto y consideración.
Costumbres del ave: aunque los traros pertenecen a la familia de los halcones, sus hábitos son muy diferentes de los de sus parientes, que vuelan más rápido. Los Caracara Plancus, la especie más conocida, están muy extendidos en las zonas abiertas, desde el extremo sur de Sudamérica hasta el sur de Estados Unidos. A menudo se alimentan como carroñeros, uniéndose a los buitres para comer cadáveres, pero también son cazadores versátiles, que capturan desde roedores y aves hasta serpientes y escorpiones. Además de acechar a sus presas desde una percha o mientras vuelan, estas aves rapaces de largas patas pueden caminar por el suelo en busca de insectos grandes o adentrarse en aguas poco profundas para capturar peces.
Opinión del juez (Sebastian Herzog): las Torres del Paine han sido fotografiadas tantas veces que se ha vuelto muy difícil reflejarlas de manera original y novedosa. Este fotógrafo lo logró extraordinariamente al crear una composición única que parece una pintura maestra del periodo del romanticismo. El reflejo de los picos del fondo en la laguna establece una conexión visual con los dos caracaras del primer plano, que parecen conscientes de que iban a figurar en una foto ganadora de un concurso.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Reinita de Tennessee
Nombre científico: Leiothlypis peregrina
Ubicación de la imagen: St. Albert, Alberta, Canadá
Cámara: Canon R5 con objetivo Canon EF 400 mm, f/2.8L IS USM II; 1/1000 seg. a f/2.8; ISO 1600
El detrás de cámara: me acababa de mudar a una casa que daba a un barranco urbano, así que me propuse documentar las aves en la vegetación nativa de mi nuevo jardín. Esta reinita de Tennessee migratoria se quedó más de una semana después de descubrir una fuente de alimento abundante: una emergencia masiva y oportuna de hormigas voladoras. Para lograr esta foto, me escondí junto al acondicionador de aire. Cuando la reinita se posó en un sauco, la capturé en una pose graciosa sobre un fondo suave de dos tonos. Llevo poco tiempo avistando aves en mi jardín, pero ya he documentado más de 70 especies, y esto es un recordatorio de la diversidad que existe en los entornos urbanos. Espero que mis fotos contribuyan a dar visibilidad a la rica vida silvestre que se puede encontrar cerca de casa.
Costumbres del ave: la reinita de Tennessee recibió ese nombre únicamente porque el naturalista pionero Alexander Wilson vio la primera en un viaje que hizo al oeste de los Apalaches en 1810. La especie pasa la mayor parte del tiempo entre los trópicos y Canadá. Durante la migración primaveral y en las zonas del norte en las que se reproduce, los machos pueden cantar desde las copas de los árboles. Pero en su migración hacia el sur, que comienza a finales del verano, la reinita de Tennessee suele verse en arbustos bajos o campos llenos de maleza, donde abundan los insectos.
Opinión de la jueza (Taty Soto-Bartzi): creo que la mayoría de los fotógrafos de aves pueden sentirse identificados con lo frustrante y difícil que puede ser lograr fotografías de las reinitas. Pero esperamos con ansias la primavera y el otoño; en esos momentos tenemos la posibilidad de capturar una muy buena foto. Esta es una imagen perfecta de este curioso pájaro en busca de insectos, con una preciosa paleta de colores y hermosa iluminación.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Garza azulada grande
Nombre científico: Ardea herodias
Ubicación de la imagen: Área silvestre de las islas Allegheny, Pensilvania, Estados Unidos
Cámara: GoPro HERO11 Black
El detrás de cámara: toda mi familia ha crecido a lo largo del río Allegheny. La vía fluvial siempre revitaliza mi espíritu, pero cuando regresé de mi cuarto viaje a Ucrania por motivos humanitarios, me sentí desconectada del río por primera vez. Una garza azulada grande me ayudó a sanar: un día, una se posó al otro lado del río, graznando mientras planeaba, y me pregunté cómo serían sus patas debajo del agua. Sentía curiosidad, y la curiosidad es conexión. Decidí grabar al menos 15 minutos cada mañana y cada noche. Coloqué cámaras GoPro bajo la superficie del río, donde las garzas cazaban, y puse temporizadores para recopilar grabaciones, con la esperanza de ver sus garras. Finalmente, el día 963 de observación, sucedió: una garza picó el agua mientras cazaba pececillos, y sus patas quedaron en el centro del encuadre.
Costumbres del ave: el ataque fulminante de una garza azulada grande es una maravilla de la naturaleza: un contraste impresionante con los movimientos habituales del ave, que, por lo general, son lentos y metódicos. La capacidad del ave para disparar su pico hacia delante con tanta fuerza, de manera similar a una lanza, se debe a la anatomía sumamente evolucionada del cuello. Gracias a la combinación de vértebras especializadas en la parte central del cuello y los músculos potentes, la garza puede replegar el cuello en una curva en S cerrada y, luego, dispararlo hacia delante, como cuando se libera un resorte comprimido. Las patas largas de la garza, con apoyos grandes y fuertes, la mantienen estable en aguas poco profundas, lo que le permite dirigir sus ataques letales desde arriba de la superficie.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Albatros de ceja negra
Nombre científico: Thalassarche melanophris
Ubicación de la imagen: Isla Albatros, Magallanes y Antártica Chilena, Chile
Cámara: Nikon D600 con un lente Nikon AF-S NIKKOR 300mm f/4D IF-ED a 300mm; 1/1600 de segundo a f/11; ISO 400
El detrás de cámara: era casi imposible mantener la cámara firme. En la remota Isla Albatroz, el frío que cortaba, la luz siempre cambiante y el viento impredecible me obligaban a reajustar mi postura y volver a enfocar tras cada ráfaga de fotos. Este albatros se mostraba tranquilo y me dejó acercarme poco a poco. En un momento casi cómico, ladeó la cabeza, como si me observara con la misma curiosidad con la que yo lo fotografiaba. Llené el encuadre con su rostro, revelando el fino delineado oscuro sobre sus ojos y la textura casi escultórica de su plumaje. En ese breve instante, el viento amainó. La imagen resultante captura un momento fugaz de intimidad con una especie emblemática de los mares australes. Espero que quien la observe sienta esa misma cercanía.
Costumbres del ave: el albatros de ceja negra es una de las especies de albatros más pequeñas y de mayor distribución. Se reproduce en islas de los océanos subantártico y austral, y se extiende por el mar hasta el continente antártico por el sur y, por el norte, hasta las aguas costeras de Brasil y Australia. Los estudios han demostrado que los ejemplares de diferentes colonias de nidificación tienden a migrar a distintas regiones del océano fuera de la temporada de cría. Los de la isla de Georgia del Sur, por ejemplo, se desplazan en su mayoría hacia las aguas frente a la costa del sur de África, mientras que los de las Malvinas prefieren los mares al este de Sudamérica.
Opinión del juez (Claudio Contreras Koob): esta imagen llamó la atención del jurado por ofrecer una visión casi abstracta del albatros. Al usar hábilmente un fondo que no distrae al espectador, permite que la mirada siga las líneas y los tonos que nos conducen a encontrarnos con la fuerza de la mirada de un albatros, el punto principal de la composición.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Rabijunco coliblanco
Nombre científico: Phaethon lepturus
Ubicación de la imagen: Parque nacional de los volcanes de Hawái, Hawái, Estados Unidos
Cámara: Canon EOS R5 con objetivo Canon RF 100-500 mm, f/4.5-7.1 L IS USM; 1/2500 seg. a f/16; ISO 2500
El detrás de cámara: me apasiona fotografiar aves en entornos espectaculares, así que cuando supe que los rabijuncos coliblancos anidan en las paredes de la caldera de un volcán activo, hice el viaje. Pasé diez días explorando y esperando en el cráter Halemaʻumaʻu antes de que el volcán Kīlauea entrara en erupción. Los gases blancos a la izquierda de la foto son principalmente vapor de agua y dióxido de carbono; el gas azul en la esquina superior derecha es dióxido de azufre; el polvo marrón es ceniza volcánica y a la derecha se ve encendida la lava roja. Las aves anidan en las grietas del cráter, a salvo de los depredadores, y aprovechan las corrientes térmicas generadas por el calor del volcán para ganar elevación cuando salen volando a buscar alimento.
Costumbres del ave: los rabijuncos son hermosas aves marinas de cola larga que están distribuidas por los mares del mundo, principalmente en los trópicos. Rara vez se ven desde las costas del continente; crían a sus polluelos en islas oceánicas. El rabijunco coliblanco, el más pequeño y el de distribución más amplia de las tres especies, por lo general hace el nido en una cavidad entre las rocas. En muchas islas, estos sitios se encuentran más fácilmente entre capas de roca volcánica, incluso, en ocasiones, cerca de volcanes aún activos.
Opinión de la jueza (Sadie Hine): este fue, sin duda, el paisaje más dramático que vimos este año. Puedo visualizar claramente a este rabijunco abriéndose paso en este ambiente implacable. Esta sensación de movimiento —junto con una perspectiva amplia y el poderoso papel de la actividad volcánica en la formación de ecosistemas únicos— hace que esta imagen sea memorable.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Bobo norteño o alcatraz atlántico
Nombre científico: Morus bassanus
Ubicación de la imagen: Isla de Noss, Islas Shetland, Reino Unido
Cámara: Canon EOS R3 con objetivo Canon RF 100-500 mm, f/4.5-7.1 L IS USM; 1/2500 seg. a f/5; ISO 4000
El detrás de cámara: pasaba en barco junto a unos acantilados donde anidan alcatraces atlánticos y vi esta ave muerta colgando de una línea de pesca mientras alrededor los demás seguían con sus vidas. Nunca había visto nada igual. Quería mostrar este contraste entre la vida y la muerte. Esta especie ya se enfrenta a muchos desafíos, entre ellos el cambio climático y las enfermedades; justamente el año anterior a mi visita, la gripe aviar había diezmado la colonia. Tomé esta imagen como un recordatorio de un obstáculo más que hemos puesto en el camino de esta carismática especie.
Costumbres del ave: los enormes alcatraces atlánticos de alas largas cazan sus presas con espectaculares clavados, lanzándose al mar como flechas para atrapar los peces que se encuentran debajo de la superficie. A veces se topan con operaciones de pesca comercial, se enredan en las redes de pesca y se ahogan. Irónicamente, cuando buscan material para construir sus nidos en los acantilados de las islas, pueden recoger fragmentos de equipos de pesca desechados en el agua o la orilla, e incorporan estos pedazos junto con el pasto, las algas marinas y otros elementos. Tanto los alcatraces adultos como los jóvenes pueden quedar atrapados en las fibras sintéticas, que son irrompibles.
Opinión de la jueza (Sabine Meyer): esta escena es una síntesis de las esperanzas y tensiones que implica el trabajo de la conservación. Los alcatraces haciendo sus nidos son un anuncio prometedor de la próxima generación, mientras que la escena macabra del ave enredada muestra el costo del impacto de los seres humanos. La paleta de colores monocromática intensifica el dramatismo de la escena, similar a un cuadro pictórico en el que coexisten la vida y la muerte.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Pingüino papúa
Nombre científico: Pygoscelis papua
Ubicación de la imagen: Bahía Fildes, Magallanes y Antártica Chilena, Chile
Cámara: Canon EOS R5 con un lente Sigma 150-600mm f/5-6.3 DG OS HSM Contemporary (C015) a 267mm; 1/1000 de segundo a f/5.6; ISO 1250
El detrás de cámara: estaba a bordo de un buque multipropósito de la Armada Chilena de más de 170 metros. Trabajaba allí como meteorólogo en una expedición científica de la Universidad de Magallanes a la Antártica. Durante una tarde, algunos pingüinos papúa empezaron a nadar alrededor de nuestro barco. Primero pensé en grabarlos, pero me di cuenta de que la mejor forma de capturarlos era con una foto. Desde una altura de casi 40 metros, logré capturar uno de ellos desde un ángulo único: con casi todo el cuerpo sumergido, dejando ver las burbujas y el remolino que se formó al impulsar sus alas. Aunque estaba bajo el agua, su movimiento era visible y creaba una escena simétrica que solo era posible desde arriba.
Costumbres del ave: al verlos caminar con torpeza por tierra o sobre el hielo, los pingüinos pueden verse cómicos o incluso parecer payasos. Pero en cuanto llegan a la orilla, esos movimientos torpes desaparecen y los pingüinos se transforman en maravillas acuáticas: tan rápidos como torpedos y tan elegantes como sirenas. Cada detalle de su estructura corporal está adaptado para la velocidad y la maniobrabilidad en el mar, y es una compensación justa por su lento avance en tierra, donde no se enfrentan a depredadores significativos. El pingüino papúa, uno de los pingüinos de mayor tamaño, suele sumergirse a más de 90 metros por debajo de la superficie mientras persigue a sus presas.
Opinión del juez: (Katherine Sanhueza): en esta fotografía, el océano se convierte en un lienzo infinito de tonos azules, mientras que el pingüino emerge como una pincelada de vida y libertad. Sus movimientos dibujan huellas efímeras sobre el agua, creando una composición delicada y armónica que nos recuerda la belleza de la naturaleza. Esta escena, captada a la perfección, nos invita a contemplar el arte que reside en la sencillez de un instante fugaz.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Albatrós de ceja negra
Nombre científico: Thalassarche melanophris
Ubicación de la imagen: Reserva Marina Isla Chañaral, Atacama, Chile
Cámara: GoPro HERO12 Black con un lente ultragran angular; ISO Auto
El detrás de cámara: nos encontrábamos a bordo de una embarcación junto a un equipo de científicos que estudiaba ballenas fin y cachalotes cuando un grupo de albatros de ceja negra comenzó a rodearnos con evidente curiosidad. Aquel día, la transparencia del agua era extraordinaria, por lo que decidí sumergir mi cámara GoPro, sujeta a un largo bastón, para registrar el delicado movimiento de sus patas palmeadas. En ese instante, uno de ellos se acercó más de lo esperado, como si quisiera descubrir qué era aquel objeto que brillaba bajo el agua. En cámara lenta, se puede ver en detalle la belleza de sus ojos.
Costumbres del ave: las alas largas y estrechas de los albatros son ideales para surcar los vientos, pero resultan menos adecuadas para maniobrar bajo el agua. Durante mucho tiempo, los científicos creyeron que estas aves marinas se alimentaban principalmente en la superficie, sumergiendo su largo pico para capturar crustáceos, peces o calamares. Sorprendentemente, investigaciones recientes revelaron que los albatros de ceja negra se sumergen habitualmente a más de 30 pies (aproximadamente nuevemetros) por debajo de la superficie, impulsándose con sus grandes patas palmeadas y batiendo las alas medio plegadas.
Opinión de la jueza (Niky Carrera Levy): este vídeo transforma un instante de alimentación en una experiencia inmersiva y poderosa. La transparencia del agua permite apreciar la velocidad, la elegancia y la adaptación del albatros a su entorno natural. La entrada en picada y la interacción con la cámara generan tensión y asombro. En conjunto, la escena transmite una sensación de cercanía, que hace que el espectador sienta como si estuviera dentro del océano, junto a ella. Más allá de su calidad cinematográfica, el vídeo resalta la importancia de conservar los ecosistemas marinos que sostienen la vida de estas extraordinarias aves.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Guácharo
Nombre científico: Steatornis caripensis
Ubicación de la imagen: Cañón de los Guácharos, Quindío, Colombia
Cámara: Nikon D500 con un lente Sigma 150-600mm f/5-6.3 DG OS HSM Contemporary a 150mm; 1/1250 de segundo a f/5; ISO 8000
El detrás de cámara: capturar al guácharo en vuelo dentro de su santuario de sombras fue un desafío de paciencia y técnica. Sabía que las condiciones de luz en la caverna serían críticas, por lo que me adelanté al grupo, cruzando un río caudaloso en soledad para encontrar el ángulo preciso sin perturbar el entorno. Incrementé la sensibilidad de mi cámara y utilicé una velocidad de obturación alta para congelar el movimiento del ave. Cuando mis compañeros me alcanzaron, la cueva despertó en un estallido de sonidos y aleteos. El regreso me costó una fuerte caída en las rocas del río, pero el dolor de mis rodillas se desvaneció al ver en el visor que, finalmente, tenía la foto.
Costumbres del ave: la palabra «único» apenas basta para describir al pájaro del aceite. Estas aves viven en colonias en cuevas y solo salen por la noche para alimentarse de determinados tipos de árboles frutales. Sus ojos son increíblemente sensibles a la luz, tienen un agudo sentido del olfato y también utilizan la ecolocalización para orientarse. Mientras vuelan, emiten ráfagas de chasquidos agudos, y los ecos que les llegan les permiten esquivar los obstáculos del bosque en las noches sin luna o en la oscuridad total de una caverna.
Opinión del juez (Sebastian Herzog): tomar fotos nítidas y cautivadoras de aves en vuelo requiere mucha experiencia y práctica, ¡pero hacerlo de un ave de hábitos principalmente nocturnos, en el interior de una cueva, sin utilizar flash, es algo de otro nivel! Esta foto destaca por su ejecución técnicamente compleja, que congela al guácharo en pleno vuelo y nos permite apreciar todos los detalles de su plumaje, a pesar de unas condiciones de iluminación, todo menos óptimas. Nos ofrece una visión excepcional del oscuro hogar de esta especie enigmática
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Carpintero de Gila
Nombre científico: Melanerpes uropygialis
Ubicación de la imagen: Tucson, Arizona, Estados Unidos
Cámara: Nikon Z8 con objetivo Nikon NIKKOR Z 180-600 mm, f/5.6-6.3 VR; 1/1250 seg. a f/6.3; ISO 320
El detrás de cámara: las flores de cactus saguaro comienzan a abrirse a principios de abril en el sureste de Arizona. Solo florecen durante aproximadamente un día y medio, lo que ofrece la oportunidad de observar polinizadores como aves y murciélagos. Las flores suelen estar demasiado altas como para que se pueda tener una buena perspectiva, pero estas estaban en un brazo que crecía hacia un lado. Pasé por allí cada mañana, esperando a que los capullos se abrieran. Cuando lo hicieron, vi cómo este carpintero hembra sumergía por completo la cabeza en la flor para tomar néctar. El resultado es una muestra de un comportamiento tanto caprichoso como fascinante.
Costumbres del ave: en las tierras bajas secas del suroeste de Estados Unidos y el noroeste de México, los carpinteros de Gila mantienen una estrecha relación con el cactus saguaro gigante, un ícono del desierto de Sonora. Cuando florece el saguaro, las aves visitan las flores y participan en la polinización. Más tarde regresan para comer los frutos y hacen una cavidad en el cactus para construir su nido. La pulpa interna blanda se endurece alrededor de la cavidad del nido con el tiempo, y la corteza resultante puede servir como refugio natural para otras especies de aves durante muchos años.
Opinión de la jueza (Marlene Pantin): esta imagen demuestra de manera artística el vínculo mutuo entre estas dos especies. Las aves dependen de la planta para contar con espacios seguros de anidación y alimento, como vemos aquí, y los cactus se benefician de la función de polinizadores que cumplen los carpinteros.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Loro Orejiamarillo
Nombre científico: Ognorhynchus icterotis
Ubicación de la imagen: Cañón del Río Anaime, Tolima, Colombia
Cámara: Sony Alpha 7 IV con un lente Sony FE 200-600mm f/5.6-6.3 G OSS a 211mm; 1/800 de segundo a f/5.6; ISO 1600
El detrás de cámara: estuve en Tolima para asistir a una boda y aproveché la ocasión para visitar este paisaje montañoso, tan mágico como desolador. Algunos de los últimos bosques de palmas de cera del país siguen aquí, a pesar de que las multinacionales siguen talando estos ecosistemas para dar paso a monocultivos de aguacates Hass. Con un guía local, fui a ver al loro orejiamarillo, cuya supervivencia depende de la palma de cera. Espero que esta imagen del pájaro y la palmera rodeados de cultivos transmita un mensaje de alerta: gracias a los incansables esfuerzos de los defensores del medio ambiente, la especie se salvó de la extinción, pero si las plantaciones siguen avanzando, su historia de amenaza podría repetirse.
Costumbres del ave: esta especie, un gran loro de los Andes, solía ser común en algunas zonas de Colombia y del noroeste de Ecuador, pero sufrió una drástica disminución debido a la destrucción de su hábitat. A finales de la década de 1990, su población se estimaba en tan solo unos 80 ejemplares. Gracias a los intensos esfuerzos por proteger su hábitat, la población del loro orejiamarillo se ha recuperado, y las estimaciones recientes sitúan el número de ejemplares en más de 2.000. Sin embargo, sigue siendo una cifra peligrosamente baja.
Opinión del juez (Jaír F. Coll): esta fotografía captura la dolorosa resiliencia del loro orejiamarillo. La escena contrasta la soledad del ave con un fondo dominado por la geometría de los monocultivos, evidenciando la fragmentación del hábitat de la especie. Con una composición impecable, la obra no solo es estéticamente hermosa, sino que se convierte en una urgente invitación a reflexionar sobre la presión de la agroindustria sobre nuestros paisajes andinos y sus especies endémicas.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Paloma bravía
Nombre científico: Columba livia
Ubicación de la imagen: Seattle, Washington, Estados Unidos
Cámara: Canon EOS Rebel SL2 con objetivo Canon 75-300 mm, f/4-5.6 III EF; 1/1250 seg. a f/5.6; ISO 400
El detrás de cámara: mientras mi padre practicaba paddleboarding en Puget Sound, yo solía caminar por la orilla para fotografiar garzas, gaviotas y águilas pescadoras. La mayoría de los días, descartaba las palomas por ser demasiado comunes como para documentarlas. Sin embargo, esta mañana noté que se lanzaban desde debajo de un viejo muelle a fin de recoger material para hacer sus nidos y, luego, volvían por debajo, desplegando las alas y abriendo las plumas de la cola al frenar para aterrizar. El plumaje de un individuo parecía brillar cada vez que pasaba por un rayo de sol. Me situé sobre unas rocas bajo el muelle y capturé esta toma cuando la paloma entró en el encuadre. La experiencia me enseñó una lección: incluso las aves comunes pueden producir la imagen más impactante del día.
Costumbres del ave: introducida en todo el mundo por los humanos, la paloma bravía ha demostrado ser sorprendentemente adaptable y resistente. En su distribución original en partes de Eurasia y el norte de África, anidaba en acantilados a lo largo de la costa o en estribaciones áridas. Hoy en día se la puede encontrar anidando en cornisas de edificios, en graneros, debajo de puentes y en una gran variedad de otros sitios construidos por el ser humano en seis continentes. Las vigas bajo un muelle costero pueden proporcionar un lugar perfecto para un nido, pues la superficie superior protege de la lluvia y el agua que hay debajo disuade a los depredadores terrestres.
Opinión de la jueza (Sadie Hine): lo primero que se destaca en esta imagen es el uso creativo de la luz. Al capturar este momento exacto, el fotógrafo transformó un ave común e ignorada en un sujeto impactante. Las sutiles texturas del fondo añaden interés visual y elementos narrativos, y complementan de forma preciosa los tonos cálidos del ave. Cuanto más tiempo miras, más detalles descubres.
Concurso: Estados Unidos y Canadá
Especie: Serreta grande o mergo mayor
Nombre científico: Mergus merganser
Ubicación de la imagen: Banco de arena de East Bay, Nueva Escocia, Canadá
Cámara: Canon R5 Mark II con objetivo Canon EF 600 mm, f/4L IS III USM y adaptador de montaje Canon EF-EOS R; 1/2500 seg. a f/6.3; ISO 640
El detrás de cámara: paso mucho tiempo fotografiando aves acuáticas, pero ese día de invierno hacía muchísimo frío, y me costaba salir de la comodidad de mi casa. Me obligué a salir. Los patos no estaban muy activos y, luego de media hora, decidí subir al auto para recuperar el calor. Normalmente dejo la cámara sobre el hielo durante los descansos, pero esta vez me la llevé conmigo. Menos mal que lo hice, porque justo cuando llegué al auto, vi cómo una serreta hembra con un pez alzaba vuelo para proteger su presa de otras serretas. Me emocionó capturar esta toma cuando pasó a la altura de mis ojos, pero me preocupaba que no quedara perfectamente nítida. Sin embargo, ¡así fue!
Costumbres del ave: las serretas son unos de los pocos patos que comen pescado con regularidad; se zambullen y nadan con gracia bajo el agua para capturarlos con sus picos largos y delgados. Por lo general, el ave se come la presa de inmediato después de atraparla, y solo se detiene el tiempo suficiente para acomodar el pez y tragárselo de cabeza. Pero si otros miembros de la bandada intentan robarle la captura, el ave puede tener que maniobrar para no soltar la comida.
Opinión de la jueza (Jess Gorzo): transmite la sensación de un retrato digno de una guía de campo y, al mismo tiempo, es una extraordinaria toma de acción, realzada por la luz intensa, además del hielo y la nieve que la reflectan. Los jueces valoraron tanto la suerte como la habilidad necesarias para capturar este momento en vuelo, perfectamente encuadrado, con el pez en el pico. Además de tener una composición y un sujeto excelentes, esta alegre imagen captura un día en la vida de una serreta común hembra.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Reinita del Canadá
Nombre científico: Cardellina canadensis
Ubicación de la imagen: Queremal, Valle del Cauca, Colombia
Cámara: Sony a6700 con un lente Sony FE 200-600mm f/5.6-6.3 G OSS Lens a 470mm; 1/320 de segundo a f/6.3; ISO 6400
El detrás de cámara: una mañana nublada, me encontraba caminando por el bosque con un grupo de amigos pajareros cuando tuve el lifer de un tororoi torero, uno de los primeros avistamientos de esa especie en el lugar. Ya con ese avistamiento tenía ganado el día, hasta que me topé con este individuo de reinita de Canadá. Tomé una foto, pero fue después de notar la telaraña cubierta de rocío que colgaba bajo la rama. El pájaro parece mirar la telaraña, lo que crea una armonía natural. Durante tres años, intenté sacar una buena foto de esta especie, pero no lo había conseguido. Lo que ven es un sueño hecho realidad.
Costumbres del ave: la reinita del Canadá , que se encuentra en el país del que toma su nombre durante menos de la mitad del año, es un ave migratoria de larga distancia. Pasa la temporada no reproductiva principalmente en Sudamérica, en altitudes medias de los Andes, donde suele permanecer en el denso sotobosque de la selva tropical y el bosque nuboso. En ocasiones se une a bandadas de otras aves migratorias o residentes, especialmente a las que siguen a los enjambres de hormigas soldado. La reinita aprovecha entonces la oportunidad para atrapar los insectos más pequeños que las hormigas hacen salir de sus escondites.
Opinión del juez (Sebastian Herzog): para capturar esta intrigante composición natural de un macho adulto de reinita del Canadá, una especie migratoria que rara vez se queda quieta, es necesario disparar en el momento justo, con un enfoque muy nítido y la profundidad de campo ideal. Aquí, el pájaro parece detenerse un segundo en su constante búsqueda de alimento para contemplar con curiosidad una telaraña. Las gotas de lluvia atrapadas en la telaraña brillan y resaltan su particular geometría.
Concurso: Chile y Colombia
Especie: Loro Orejiamarillo
Nombre científico: Ognorhynchus icterotis
Ubicación de la imagen: Anaime, Tolima, Colombia
Cámara: Canon EOS RP con un lente Canon RF L IS USM 100-500mm f/4.5-7.1 a 500mm; 1/320 de segundo con f/7.1; ISO 3200
El detrás de cámara: la anidación no es solo una relación entre dos aves, sino con frecuencia un conjunto de interacciones entre especies. Cuando una palma de cera muere, los pájaros carpinteros picotean su corteza y abren agujeros que más tarde ocupan los loros orejiamarillos. Después de más de ocho horas de espera bajo estas imponentes palmas, apareció la pareja de la foto. Acababan de empezar a construir su hogar y quería captarlos entrando en su nido. La luz no jugaba a mi favor, pero no todo estaba perdido porque, de repente, la pareja me ofreció una escena más íntima de su ritual de acicalamiento, un comportamiento esencial para mantener y fortalecer su vínculo. Esta interacción cotidiana que se aprecia en la foto me pareció una expresión auténtica de conexión y cuidado mutuo.
Costumbres del ave: varias especies de loros de todo el mundo tienen una relación especial con determinados tipos de palmeras. En el caso del loro orejiamarillo de los Andes colombianos, su supervivencia depende de las palmeras de cera del género Ceroxylon. Aunque se alimentan de otros tipos de frutos, los frutos duros y rojizos de las palmeras de cera constituyen la base de su dieta. Los loros orejiamarillos también se reproducen en colonias en bosquecillos de altas palmeras de cera, y cada pareja construye su nido en un hueco situado en lo alto del tronco.
Opinión de la jueza (Niky Carrera Levy): la composición de la foto destaca tanto a los loros como a la palmera de cera, lo que nos recuerda una relación vital. La interacción entre las dos aves transmite una sensación de intimidad y de dependencia del territorio, mientras que las texturas del tronco contrastan armónicamente con los tonos del plumaje. Más allá de su belleza estética, la imagen evidencia que las palmas de cera muertas siguen siendo refugio y hogar. Una fotografía profundamente colombiana que une narrativa, comportamiento y conservación en una sola imagen.