Las iniciativas científicas de Audubon trabajan para las aves a través de todo el hemisferio. Arriba, nuestros científicos y conservacionistas recopilan datos sobre Frailecillos Silbadores en las Bahamas.

Visión de Audubon

Un vistazo tras bastidores al nuevo Plan Estratégico de Audubon

Mientras la National Audubon Society presenta su plan para los próximos cinco años, nosotros entrevistamos al Presidente y CEO, David Yarnold.

Audubon: ¿Cuál fue la misión que le encomendó la junta de la National Audubon Society cuando lo contrató hace casi seis años?

David Yarnold: La junta fue clara: querían volver al enfoque sobre la conservación de las aves. A pesar del hecho de que muchas de las personas que trabajan y se prestan como voluntarios para Audubon habían hecho un gran trabajo para las aves, la junta no vaciló al decir que nos enfrentábamos a un tipo de cambio radical que las organizaciones sin fines de lucro no suelen intentar.

Esto comenzaba con cambiar la forma en que abordamos la conservación. Si pensábamos afrontar los mayores desafíos que enfrentan las aves, entonces debíamos reconocer que las aves no conocen límites estatales ni nacionales. Pero Audubon se había convertido en un conjunto de estados orgullosamente descentralizados, llenos de divisiones locales apasionadas e independientes, por lo que pensar en algo más grande significaba encontrar una visión que trascendiera las fronteras.

Sorprendentemente, la noción sobre rutas migratorias estaba presente desde los años 30, y tanto los miembros del personal como los voluntarios me enseñaron sobre las mismas durante mi primer mes viajando por el mundo Audubon. Aunque las rutas migratorias habían sido aplicadas tradicionalmente a las vías de migración de las aves acuáticas, era obvio que se podía tratar de una visión vigorizante: al comprometernos a realizar un trabajo de seguimiento de las aves a través de las cuatro supercarreteras aéreas de los Estados Unidos, ayudábamos a que todos pudieran ver que tanto ellos como sus aves eran parte de algo mucho más grande. Las rutas migratorias cambiaron el panorama para Audubon.

Lo que no cambió fue nuestra reputación centrista, ya que la visión del mundo se construía sobre la creación de iniciativas para el éxito de la conservación que fueran positivas para todos. Con un equipo de liderazgo cuya mayoría de participantes eran nuevos —muchos de los cuales provenían de organizaciones con fines de lucro— comenzamos a reclutar millones de personas para ayudarnos a preservar 11 millones de acres en Alaska y 67 millones de acres de hábitat de artemisa en 11 estados occidentales. A su vez, invertimos en un área que la mayoría de las ONG ignoran: grandes redes de comunicación. Cuando realizamos el lanzamiento de nuestro nuevo sitio web, recibimos llamados de Stanford y Harvard, entre otros, preguntando cómo podían hacer algo similar. Y existe poder en los números: ahora podemos enviar nuestro mensaje a más de cuatro millones de personas, incluyendo más de un millón de personas en nuestros portales de redes sociales. Por sobre todo, hemos redefinido a Audubon como un defensor moderno, eficiente e importante para las aves que amamos.

Por supuesto que pensar en grande y asociarnos con los miembros de nuestra red —lo cual es la envidia de la mayoría de las grandes organizaciones conservacionistas— nos ha ayudado a realizar un trabajo mucho más amplio. Hoy en día, estamos invirtiendo más de $100 millones anualmente, comparado con sólo $73 millones cinco años atrás. Para poder llevar a cabo actividades de conservación significativas —ya sean proyectos participativos para la restauración de hábitats o proyectos legislativos y normativos— necesitamos ser capaces de trabajar a una gran escala. Somos responsables de ayudar a recontruir la costa del Golfo hasta de crear parques nacionales en las Bahamas para los chorlos chifladores que migran hacia allí.

A: Y ahora, en la etapa de culminación de aquel primer plan de cinco años, están lanzando una nueva estrategia para los próximos cinco años. ¿Qué presentarán?

DY: El nuevo plan sostiene que vamos a poner la red de conservación más efectiva de los Estados Unidos a trabajar sobre cinco grandes prioridades que pueden representar el mayor beneficio para el futuro de las aves. Los últimos cinco años se centraron en articular una visión compartida y demostrar que podíamos ponernos de acuerdo. El siguiente plan estratégico intenta responder la incógnita: si Audubon de veras alcanzó su potencial, ¿cuánto bien podemos hacer? Esa es la pregunta más difícil que Audubon podría plantearse, en especial, teniendo en cuenta su complicada historia. Las amenazas que las aves y las personas enfrentan, tal como la escasez de agua en el este o el cambio climático, son demasiado importantes y urgentes para que Audubon se conforme con responder a pequeñas preguntas. Audubon trabaja, en gran parte, en 23 oficinas estatales muy efectivas, y sabemos que podemos reclutar cientos de miles de personas de todos los trasfondos políticos para que planten flora nativa o tomen medidas en cuanto a energías renovables. ¿Por qué no elegiríamos pensar en grande si somos locales en todas partes?

Podemos ayudar a acercar las aves y la naturaleza a una nueva generación de potenciales activistas que deseen ayudar a convertir los centros urbanos en comunidades aptas para las aves. Y estamos formando una nueva generación de narradores multimedia que sepan cómo comunicarse con jóvenes activistas en dichos lugares.

Todos juntos, podemos tener la oportunidad de repercutir sobre cientos de millones de acres durante los próximos cinco años enfocándonos sobre un puñado de lo que llamamos “especies indicadoras principales”. Por ejemplo, cuando nos enfocamos en el ostrero americano, si protegemos los lugares que el ostrero necesita, se protegerán muchos lugares a lo largo del Atlántico en donde el crecimiento del nivel del mar y el desarrollo amenazan las costas.

A: Estos parecen ser objetivos realmente ambiciosos; ¿es realista pensar que pueden cumplirlos?

DY: Sí, con la ayuda de los socios. Todos estos desafíos son demasiado grandes para que Audubon los enfrente solo. Ya sea que estemos trabajando para socios con fines de lucro como Aveda, que comparten nuestra visión sobre ecosistemas saludables, o agencias federales o estatales, Audubon le añadirá valor. Pero nosotros solo seremos una parte importante en cualquier enfoque a resolver estos grandes problemas. Por supuesto que es genial que las grandes soluciones también generen el tipo de financiamiento necesario para realmente abordar los mayores problemas que enfrentan las aves y las personas. También tenemos socios increíbles del lado de las organizaciones sin fines de lucro, desde la Fundación Nacional para la Pesca y la Vida Silvestre hasta el Laboratorio de Ornitología de la Universidad de Cornell, el Fondo para la Defensa Ambiental y BirdLife International.

A: Si soy un miembro de Audubon o si solo amo a las aves, ¿cuál sería un ejemplo de cómo una persona puede hacer una diferencia y contribuir a esta nueva estrategia de Audubon?

DY: Hay un número enorme de personas que tienen el potencial de preocuparse por las aves y los lugares que las mismas necesitan. Nuestras divisiones locales han estado realizando este trabajo en comunidades de todo el país por décadas. Pero podemos hacer más. Se puede hacer de todo, desde plantar flora nativa en su patio trasero hasta crear espacios en los parques de su comunidad o patios escolares que sean aptos para las aves. Puede apoyar políticas y legislación que generen incentivos para que las personas utilicen la tierra y el agua con el fin de proteger a las aves o para aumentar en uso de energía renovable con el fin de abordar las causas fundamentales del cambio climático. Se puede unir a una de las 462 divisiones locales de Audubon o visitar uno de nuestros 41 centros naturales; nuestro compromiso con la educación sobre la naturaleza es más fuerte que nunca, ninguna otra organización para la conservación sin fines de lucro tiene una red de centros comunitarios de este tamaño. La buena noticia es que dichos centros ahora se enfocan en nuestras prioridades fundamentales de conservación y los ecosistemas locales, ya sea que se encuentren en Biloxi, Dallas, Phoenix o Seattle.

Más adelante este año, Audubon lanzará una herramienta en línea única en su tipo para ayudar a las personas a encontrar las plantas nativas que más le gustan a las aves de su vecindario de manera sencilla. Las personas podrían hacer eso en millones de yardas o en espacios públicos y patios. Podría tener patios llenos del canto de las aves, hogares para las aves que hagan que los niños se interesen en la naturaleza y los hábitats que pueden ayudar a las aves a adaptarse a este mundo cambiante. ¿Por qué decidiría no hacerlo?

A: También se están expandiendo a nivel internacional. ¿Cuál es su programa internacional más emocionante en este momento?

DY: Audubon está trabajando con socios en 13 países en América Latina y el Caribe, ya que la mitad de las especies en los Estados Unidos son lo suficientemente inteligentes como para migrar al sur en el invierno. Y uno de los experimentos más audaces que hemos comenzado es la construcción de senderos de avistaje de aves en Colombia, con el fin de promover el turismo de observación de aves. Trabajando con los socios locales, y con la ayuda de la Agencia de los Estados Unidos para el Desarrollo Internacional y el gobierno de Colombia, hemos construido tres caminos para el avistaje de aves y hemos capacitado a 44 guías, y eso ha cambiado la vida de las personas. El gobierno colombiano estima que puede generar $2 mil millones en turismo, y una porción significativa de eso proviene de los observadores de aves debido a que Colombia cuenta con alrededor de 1.900 especies, más que cualquier otro país en el mundo. Eso significaría un enorme beneficio para las aves migratorias así como para las comunidades rurales que no han tenido una economía funcional, sin mencionar las fuerzas policiales o los gobiernos locales.

A: Al observar todas estas nuevas estrategias en las que estará trabajando durante los próximos cinco años, ¿hay alguna en particular que se destaque como particularmente difícil? 

DY: Todas son difíciles. Si no fueran difíciles, no valdrían la pena. No hay duda de que la nueva ciencia sobre el cambio climático nos cuenta que hay una necesidad urgente que es mayor a la que conocíamos hace cinco años. La iniciativa climática de Audubon, la cual presentamos en septiembre de 2014, tiene dos partes fundamentales. Una, necesitamos proteger los lugares que las aves necesitarán en un mundo de clima cambiante. Dos, abordar la causa subyacente del cambio climático, ya que es la única manera de asegurar la supervivencia a largo plazo tanto de las aves como de las personas, y eso conducirá a decisiones difíciles. Sabemos, por ejemplo, que las energías renovables deben desarrollarse a una escala masiva. Existen amantes de las aves a los que les encantaría oír que ni una sola ave sufrirá a razón de nuestra persecución de energías renovables, pero es más realista trabajar de forma activa para optimizar la instalación de dichas energías al mismo tiempo que se minimiza el daño sufrido por las aves para que todos podamos disfrutar del beneficio de la generación de energía libre de carbono.  

A: Esa es una cosa en la que se está poniendo mucho énfasis, incluso más que en el plan estratégico anterior. ¿Por qué es el cambio climático un aspecto tan importante para una organización centrada en las aves?

DY: Repasemos la ciencia. Los modelos climáticos de Audubon, los cuales fueron creados por el científico en jefe Gary Langham y su equipo, sostienen que la mitad de las especies en América del Norte se encuentran amenazadas por el cambio climático. Algunas podrían incluso estar en peligro de extinción. Ese es un claro llamado a tomar medidas. Los fundadores de Audubon terminaron con la matanza de aves cuyas plumas eran utilizadas para sombreros y ropa. Nuestros padres se inspiraron en Rachel Carson para eliminar el DDT. Y el cambio climático es el desafío existencial de nuestra generación.

A: Usted ha llevado a cabo actividades de conservación durante más de una década en Audubon, e incluso antes de ello en el Fondo para la Defensa Ambiental. ¿Cuál considera usted que es el mayor error cometido por el movimiento conservacionista en los últimos 20 años?

DY: Permitirle a los políticos asociar conservación con un partido. Eso, con seguridad, no es Audubon. Somos grandes bipartidistas, y eso tiene sentido ya que, si miramos la historia de los Estados Unidos, la conservación fue una prioridad para ambos partidos hasta el inicio de la década de 1990. Y es por eso que Audubon sostiene y cree que la conservación no tiene un partido. El 60% de nuestros miembros viven en estados azules, y 40% de nuestros miembros son republicanos o independientes, y eso nos hace únicos entre las más grandes organizaciones de conservación.  

A: ¿Y como piensa aprovechar eso?

DY: Nuestro mensaje es que todos son bienvenidos en nuestro "partido" ya que estamos trabajando sobre los problemas para las aves. El cambio climático es un problema para las aves. Costas resistentes, ese es un problema para las aves. Y sabemos por experiencia personal y a partir de investigación que nuestros miembros están de acuerdo con eso. Mejor aún, aman hacer ciencia ciudadana, algo que Audubon comenzó a finales del siglo XX con lo que ahora se considera el censo animal de mayor antigüedad en el planeta, nuestros Conteo Navideño de Aves. Expandimos el número y tipo de iniciativas de ciencia cívica, incluyendo una nueva iniciativa presentada este año llamada Vigilancia del Clima, en la que vigilaremos a las aves que se encuentran más amenazadas por el cambio climático con el fin de comprobar y pulir nuestros modelos climáticos de las aves. A aquellas aves no les importa a qué partido político pertenezca.

A: ¿Está la tecnología ayudando a Audubon en este juego?

DY: Sin duda. Las aves siempre han sido un sistema de alerta temprana, por lo que monitorear dónde se encuentran las aves y ser capaces de registrar datos en tiempo real, es esencial. Además de eso, Audubon se asoció con Esri, líder en la industria GIS, para instalar tecnología de mapeo por computadora que nos permita ver los puntos de conflicto, los lugares que más protección necesitan, y así es como logramos trabajar con los gobiernos y los propietarios de tierras en el este para proteger los sitios más importantes al mismo tiempo que permitimos el desar