Baloncillo
A simple vista
Pequeño pero resistente, el Baloncillo es un ave adaptable de las cálidas regiones desérticas. Por lo general se observa solo o en parejas, moviéndose activamente entre el matorral y a veces emitiendo llamados agudos. Estas aves pueden construir varios nidos por año, incluidos nuevos nidos para dormir durante las noches de invierno. Estos conspicuos y voluminosos nidos de palitos pueden durar varias temporadas en el aire seco del desierto y a menudo parecen ser más numerosos que el propio Baloncillo.
Todo el texto de la guía de aves y los mapas de distribución fueron adaptados de Lives of North American Birds de Kenn Kaufman© 1996, utilizado con permiso de Houghton Mifflin Harcourt Publishing Company. Reservados todos los derechos.
Categoría
Perching Birds, Verdins
IUCN Status
Least Concern
Hábitat
Desert and Arid Habitats, Shrublands, Savannas, and Thickets, Urban and Suburban Habitats
Región
California, Plains, Southwest, Texas
Comportamiento
Direct Flight, Flitter, Hovering
Población
7.200.000
Rango e identificación
Mapa de migración y distribución
Residente permanente.
Descripción
Tamaño
About the size of a Sparrow
Color
Black, Gray, Red, White, Yellow
Forma de alas
Rounded
Forma de cola
Notched, Rounded, Square-tipped
Cantos y llamadas
Patrón de canto
Falling, Flat
Tipo de canto
Chirp/Chip, Whistle
Hábitat
Valles desérticos con matorrales, mezquites. Es más común en el desierto de Sonora y en bosques de mezquites en elevaciones más bajas. También vive en otros tipos de matorrales bajos, como áreas desérticas de acacia y paloverde, matorrales de cedro salado y bosques bajos en riberas de ríos. Es común en los suburbios de algunos pueblos del suroeste.
Suscríbase al boletín de Audubon para obtener más información sobre aves como el Baloncillo
Comportamiento
Huevos
Un Baloncillo generalmente pone 4-5 huevos, a veces 3-6. Los huevos son de color verde pálido a verde azulado, con puntos café rojizos a menudo concentrados alrededor del extremo más grande. La incubación es realizada por la hembra, según se reporta durante unos 10 días.
Cría
Ambos padres alimentan a las crías. Las crías abandonan el nido unos 21 días después de la eclosión, pero regresan al nido para dormir por la noche.
Comportamiento alimentario
Busca alimento activamente en arbustos y árboles bajos, especialmente en las ramas más pequeñas. Recoge la mayor parte de su alimento de la superficie de las hojas. A veces se cuelga cabeza abajo para alcanzar la parte inferior de las hojas. Frecuenta las flores para libar néctar y se acerca a comederos de colibríes para tomar agua dulce. A veces atrapa insectos en el aire, en la tierra o en la corteza de las ramas.
Dieta
El Baloncillo se alimenta de muchos tipos de insectos diminutos, incluidos pulgones, orugas, cochinillas, chicharritas, larvas de escarabajos y avispas, y muchos otros. Las arañas pequeñas también son importantes en la dieta. Consume bayas, pequeños frutos y a veces semillas; también toma néctar con regularidad.
Nidificación
Un macho de Baloncillo puede construir varios nidos, y la hembra elige uno para usarlo en la crianza de los jóvenes. Nido: Colocado bien hacia el exterior de las ramas de un arbusto espinoso o árbol bajo, o en cactus cholla, por lo general a 4-12 pies sobre el suelo. El nido es una estructura ovalada hueca o esférica y conspicua, sorprendentemente grande para el tamaño del ave, hecha de ramitas espinosas. La entrada está baja en un lado; el interior está bien forrado con plumas, pastos, hojas y telarañas para un buen aislamiento. Los nidos construidos a finales de la primavera tienden a tener la entrada orientada hacia el viento predominante, lo que puede ayudar a enfriar el interior.
Vulnerabilidad
Estado de conservación
A pesar de su capacidad para adaptarse a áreas urbanas, los censos sugieren que las poblaciones del Baloncillo han disminuido durante décadas recientes.
Amenazas climáticas que enfrenta el Baloncillo
Elija un escenario de temperatura a continuación para ver qué amenazas afectarán a esta especie de ave a medida que aumente el calentamiento global. Las mismas amenazas impulsadas por el cambio climático que ponen en riesgo a las aves afectarán también a otras especies de vida silvestre y a las personas.