Correlimos Tridáctilo Foto: Raymond Hennessy/Alamy

Cambio climático

Cinco aves amenazadas por el clima y cómo ayudarlas

El último informe del clima de Audubon proyecta las futuras zonas de distribución de más de 604 especies de América del Norte.

No hay un hábitat o paisaje que el cambio climático no haya afectado todavía. Desde los bosques boreales de Canadá hasta los desiertos áridos de Arizona, las especies se están adaptando a cambios sutiles y sustanciales. El nuevo informe climático de Audubon “Sobrevivir por unos grados: 389 especies de aves en peligro de extinción”, observa a las especies dentro de 12 tipos de hábitat diferentes para medir su nivel de riesgo si las temperaturas continúan en aumento. Los hallazgos del informe son un llamado de atención: 389 de las 604 especies de América del Norte enfrentan condiciones climáticas inhabitables si las temperaturas globales llegan a los 3 grados Celsius por encima de los niveles preindustriales.

Y sin embargo, hay esperanza en este informe. Si actuamos ahora, podemos ayudar a 290 especies de aves al mantener las temperaturas globales por debajo de 1.5 grados de calentamiento. Puede leer más sobre los grupos de hábitats, los escenarios de calentamiento y las especies de mayor riesgo en su estado aquí. Para una visualización previa rápida del informe, aquí le mostramos cinco aves que enfrentan una posible pérdida de la zona de distribución y cómo puede ayudarlas.  

Reinita Gorjinaranja

Pequeñas llamas naranjas entre los píceas oscuros, las Reinitas Gorjinaranja se encuentran entre las aves más coloridas que anidan en el ecosistema boreal. Más de dos docenas de especies de reinitas se reproducen en este bosque amplio del norte. Todas se trasladan al sur en otoño, pero las Gorjinaranja migran más lejos que la mayoría y pasan el invierno, principalmente, en las altas pendientes boscosas de los Andes de América del Sur. Algunas realizan un viaje anual de ida y vuelta de más de 9,000 millas. Durante sus viajes de primavera y otoño, la Reinita Gorjinaranja aparece en bosques y parques urbanos, deleitando tanto a los avistadores principiantes como a los experimentados.

Perspectiva: Es probable que el calentamiento disminuya los bosques de píceas que se ven favorecidos por la reproducción de las Gojinaranjas, en especial cerca de sus límites meridionales en los estados del noreste y el sur de Canadá. La zona de distribución de invernada de las reinitas en los Andes está amenazada también, ya que los leñadores, agricultores y mineros talan árboles y contribuyen a la degradación del hábitat. Debido a su migración épica, estas aves también dependen en gran medida de lugares de parada adecuados, que son cada vez más difíciles de encontrar ya que el desarrollo continúa en aumento.

Acciones: A medida que el área de reproducción de las Reinitas se desliza hacia el norte desde sus suelos de invernada, su migración promedio se volverá aún más larga. Esto hace que sea aún más esencial proteger y crear hábitats de detención y descanso, al plantar árboles autóctonos en las comunidades a lo largo del camino de las aves, por ejemplo. Las campañas para reducir los choques contra edificios y ventanas también ayudarán a las reinitas y otros migrantes. Varias ciudades, como Houston y Toledo, recientemente adoptaron iniciativas para apagar las luces de los edificios altos de la ciudad durante las noches de vuelo pico. 

Correlimos Tridáctilo

Antes de los primeros días frescos del otoño, las bandadas de Correlimos Tridáctilos vuelven a la playa, corriendo por la costa mientras persiguen las olas, apresurándose a atrapar las presas pequeñas que deja el agua que se aleja. Estos pequeños correlimos blanquecinos han recorrido un largo camino desde la alta tundra del Ártico, donde anidan por un tiempo a principios del verano. Y muchos tienen un largo camino por recorrer. Su zona de distribución de invierno abarca desde Alaska y Europa septentrional hasta las playas más al sur de América del Sur, África, Australia y Nueva Zelanda.

Perspectiva: A medida que la temperatura del planeta aumenta, se predice que gran parte del hábitat costero de los Correlimos Tridáctilos se verá destruido por el aumento del nivel del mar. Los Correlimos Tridáctilos en general se reúnen en arenas empinadas y si bien algunas playas pueden migrar tierra adentro, la transición será más lenta de lo que necesitan las aves. Mientras tanto, sus suelos de reproducción del Ártico sufrirán un calentamiento severo, que podría hacer que el crecimiento de nuevas plantas ocupe los sitios abiertos y descubiertos que prefieren las aves y disminuya el agua superficial de los alrededores, provocando que la tierra resulte inadecuada.

Acciones: Promover el aprovechamiento de protecciones y barreras naturales en lugar de diques marinos hará que las costas sean más resilientes a las tormentas y al aumento del nivel del mar, y los administradores de las playas pueden brindarles a los Correlimos Tridáctilos la protección crucial de la perturbación humana durante sus encuentros en la costa. Una administración de la vida silvestre marina más inteligente también le brindaría a la especie un margen de protección: Por ejemplo, los Correlimos Tridáctilos se alimentan de huevos de cangrejo herradura durante la migración de primavera; por lo tanto, proteger los artrópodos puede producir beneficios ascendentes en la cadena alimenticia.

Alca Común

Es el pariente vivo más cercano del Alca Gigante, pero a diferencia de sus primos en extinguidos, las Alcas Comunes pueden volar. Eso les permite llegar a sitios de nidificación seguros en islas rocosas alrededor del Atlántico Norte, desde el norte de Maine hasta Labrador y Groenlandia y en Islandia y el noroeste de Europa. Pequeñas bandadas se reúnen en la superficie del océano sobre cardúmenes y afloramientos, deslizándose bajo el agua para perseguir grupos de peces como arenques, lanzones y capelanes. Luego, como los frailecillos, regresan volando a alimentar a sus crías con varios peces en sus picos. En invierno, las Alcas Comunes se dispersan. Algunas se desplazan al sur a los estados del Atlántico Medio y se concentran en aguas sobre la plataforma continental. 

Perspectiva: Debido a que sus nidos están tan bien escondidos, censar a las Alcas Comunes conlleva un gran esfuerzo. Las ganancias en algunas áreas, como el Golfo de Maine, se compensaron con pérdidas en otros lugares. Islandia, que alberga a más de la mitad de las Alcas Comunes en etapa de reproducción del mundo, ha sufrido un marcado descenso desde 2005, aproximadamente. Este descenso coincidió con una disminución de lanzones que fue causada, según sugieren algunas pruebas, por las temperaturas en aumento de la superficie del mar. Por lo tanto, los cambios causados por el clima a la cadena alimenticia se avecinan como una amenaza para estos álcidos y muchas otras aves que habitan en mares fríos.

Acciones: Tomar medidas para prevenir los derrames de petróleo mortales (como detener la perforación en alta mar y reforzar las normas de seguridad para petroleros y tuberías) ayudaría a las aves marinas como las Alcas Comunes. Dado que las aves quedan enganchadas en las redes de pesca cuando nadan y se sumergen, mantener las actividades de pesca comercial alejadas de las colonias de nidificación también reduciría las muertes accidentales. La Ley de conservación de peces forrajeros, presentada en el Congreso la primavera pasada, ayudaría a garantizar que tengan alimento para cazar al promocionar una mejor administración de la presa marina.

Zorzal Maculado

El canto aflautado de los Zorzales Maculados, descrito por John James Audubon como “la música encantadora de este mensajero del día”, solía estar entre los sonidos de verano más familiares en el este de los Estados Unidos. Estas aves cantoras se han vuelto menos comunes en las últimas décadas, pero todavía pueden encontrarse en arroyos y ríos, en el interior de bosques densos y en algunos parques con sombra de suburbios y grandes ciudades, cazando insectos o comiendo pequeñas frutas. En otoño, esta especie migra hacia tierras en el sur de México y el norte de América Central, donde aves solitarias defienden sus territorios de sotobosque.

Perspectiva: A medida que las temperaturas aumentan, es posible que la composición de los bosques cambie, lo cual presentará un desafío para el Zorzal Maculado en toda su zona de distribución. La fragmentación del bosque puede ser tan dañina para las aves como la destrucción absoluta, en parte porque estos zorzales son excepcionalmente vulnerables a los Tordos Cabecipardos, que depositan sus huevos en los nidos de otras especies. El parasitismo a menudo es más alto en bosques fragmentados, en los que a veces, más del 90 por ciento de los nidos de los zorzales contienen huevos de tordos. Los zorzales que crían uno o más tordos en general crían menos polluelos propios.
Acciones: Las prácticas de gestión forestal que preservan grandes bloques de hábitat pueden servir de ayuda para los Zorzales Maculados. Las poblaciones que viven en los suburbios cubiertos de bosque y en los bordes de parques a menudo se convierten en la presa de los gatos porque pasan mucho tiempo buscando alimento en el suelo, por lo que mantener a las mascotas adentro puede ayudar a proteger a los zorzales y a otras aves autóctonas. Los consumidores también pueden apoyar a esta especie mediante la compra de café apto para aves, que crece en plantaciones cultivadas a la sombra en sus suelos de invernada tropicales.  

Colibrí Rufo

Debido a sus cuerpos livianos de unas tres pulgadas, los Colibríes Rufo realizan un viaje sorprendente, volando desde los suelos de invernada en el sur de México hasta nidos tan al norte como Alaska. Estos pequeños expertos aéreos toman una ruta elíptica que coincide cuidadosamente con el cambio de temporada: al noroeste cruzando los desiertos a principios de la primavera; al sudeste a través de prados de montañas exuberantes a fines del verano. Cientos de Colibríes Rufo y otras especies de colibríes del oeste también han comenzado a invernar en el sureste de los Estados Unidos, en especial en jardines urbanos frondosos cerca de ciudades como Baton Rouge.

Perspectiva: Los Colibríes Rufo parecen poder adaptarse a una variedad de hábitats, incluidos el bosque maduro, los arbustos de segundo crecimiento irregulares e incluso suburbios y parques de la ciudad, siempre que tengan flores. Pero no alcanzamos a comprender por completo los límites que establecen las aves y un clima de recalentamiento puede reducir su área de reproducción general. Aún más: si los cambios en la temperatura y las precipitaciones generan una floración anticipada, arruinarán los planes de viaje de las aves.

Acciones: Conforme a su tamaño diminuto, los colibríes pueden recibir apoyo a través de ciertas medidas a la escala más pequeña. Incluso un pequeño patio o jardín puede convertirse en un refugio, brindándole a estas joyas emplumadas los recursos esenciales para sobrevivir. Los ingredientes deben incluir una buena combinación de plantas autóctonas que florezcan en diferentes estaciones, árboles y arbustos y comederos de agua dulce complementarios, en especial en climas fríos. También es importante evitar el uso de pesticidas, ya que los colibríes también comen varios insectos pequeños.

Este artículo se publicó originalmente en la edición de otoño de 2019 como “In Focus” (Concentrados). Para recibir la revista impresa, hágase miembro hoy mismo realizando una donación.