Por qué los fotógrafos deberían reconsiderar la reproducción de sonidos de aves en el campo

La reproducción de fragmentos de audio de sonidos y cantos de aves es una herramienta común para conseguir mejores fotos, pero también puede ser perjudicial para las aves y sus crías.

Para la mayoría de nosotros, fotógrafos de aves, la estimulación de nuestra pasión proviene del deseo de crear imágenes hermosas y de nuestro amor por las aves. Recorremos grandes distancias para conseguir nuestras imágenes: nos despertamos antes del amanecer, nos camuflamos, pasamos horas sentados de manera incómoda, invertimos en equipos caros y dependemos, cada vez más, de la tecnología para ayudarnos.

Algunas de las herramientas que utilizan varios fotógrafos son las aplicaciones que incluyen grabaciones de sonidos y cantos de aves (también conocidos como ‘playbacks’). Consiste en el uso de fragmentos de audio para llamar la atención del ave o acercarla a la vista. A veces, podemos usar el propio canto del ave para imitar a un competidor, y otras veces, a un depredador para asustarla. Los fotógrafos suelen recurrir a estos trucos para obtener una foto libre, capturar la imagen de una especie tímida o escurridiza, o documentar comportamientos interesantes. Pero por más útil que sea la reproducción del audio, también está siendo cada vez más claro que su uso podría provocar consecuencias negativas para las mismas aves que queremos homenajear. 

Por ello, a partir de este año, los Premios de fotografía Audubon excluirán  toda fotografía tomada o video grabado de un ave con la ayuda de la reproducción del audio. Si bien está en curso la investigación sobre el impacto que podría tener la reproducción en las aves, a medida que surgen nuevos hallazgos, está claro que esta práctica puede ser molesta y hasta perjudicial para ciertas especies. Al adoptar esta postura, Audubon espera concientizar sobre el problema y también desalentar la reproducción como herramienta habitual en el campo.

Esta nueva política señala un cambio importante en el mundo de la fotografía y uno que debería hacer reflexionar a todos los fotógrafos. El intento por conseguir esa toma perfecta suele llevar a conductas que pueden perjudicar a las mismas especies que amamos, por lo que todos deberíamos dedicar tiempo a informarnos sobre la evolución de la legalidad y la ética en torno a la reproducción de audios. Analicemos algunas de las situaciones claras en las que debería abstenerse de usarla en el campo.

¿Cuándo y dónde debe evitarse la reproducción?


Lugares ilegales: En varias zonas, como parques nacionales y refugios nacionales de vida silvestre, es ilegal el uso de grabaciones. Otras reservas pueden tener disposiciones vagas o cambios estacionales en sus políticas, por lo que el fotógrafo debe confirmar si se permite la reproducción. Esto, en general, significa pasar por la recepción o una oficina para preguntar. Si el área no cuenta con administración y no existe una norma específica que prohíba el uso de reproducción, como es el caso de varios lugares de observación de aves, debería considerar las posibles consecuencias que se indican a continuación. 

Cuando daña a las aves y sus crías: Es imprescindible abstenerse de usar la reproducción durante la temporada de anidación. Cada vez más investigaciones demuestran que es perjudicial el uso de cantos de depredadores (como un halcón o un búho) o de un competidor (un canto de la misma especie que desencadena una respuesta territorial) durante la temporada de apareamiento. Es posible que las aves se alejen de sus nidos para enfrentarse con el depredador o el supuesto competidor. Esto puede distraer a las aves de otras tareas parentales importantes, hacer que consuman reservas vitales de energía y dejar los huevos o crías vulnerables a depredadores que esperan en los alrededores justamente esa oportunidad. En un estudio reciente, se determinó que el uso reiterado de la reproducción provocaba que las crías de chochín criollo pesaran significativamente menos debido al miedo inducido por la reproducción.

Cuando supone un peligro para las especies en riesgo: Cada vez son más las especies de aves amenazadas o en peligro en nuestro mundo. Nunca se debe usar la reproducción de depredadores o competidores en presencia de estas especies. Además, la reproducción no debe usarse para atraer aves errantes y extrañas que pudieran estar en la zona. Al igual que las aves errantes, cuando se expulsa a estas especies ya estresadas al espacio abierto, usted agrava su vulnerabilidad e interrumpe su descanso o su búsqueda de alimento. 

Donde otras personas podrían usar reproducción: El uso de la reproducción en zonas de observación frecuente o en entornos de talleres de fotografía solo amplifica los problemas mencionados anteriormente. Suponga que un pájaro es atraído reiteradamente durante un día, todos los días, por semanas. Piense en las demandas energéticas que eso supone para el ave, y la interrupción de sus ritmos diarios y de sus procesos vitales importantes, como alimentarse o cuidar de su familia.

Cuando puede dificultar la investigación: En áreas de investigación de aves, los científicos utilizan la reproducción con frecuencia para cercar aves o recuperar geolocalizadores y descargar datos de rastreo. El uso de la reproducción por terceros en estas áreas puede dificultar mucho sus tareas. “Ciertas especies escucharán tanta reproducción que no responderán bien cuando los investigadores intenten capturarlas”, dice Jennifer Tyrell, anilladora experta de aves de Audubon South Carolina. Puede ser difícil determinar si una zona se está utilizando para investigación, pero si visita un parque o santuario administrado, al menos puede revisar si en la oficina principal hay carteles o hablar con un miembro del personal.

Esto no significa que no sirvan para nada todas esas aplicaciones de audio que tiene en el teléfono.

Estas son solo algunas de las razones por las que los fotógrafos deberían reconsiderar su uso de la reproducción en el campo. Algunos fotógrafos argumentarán que el uso de los cantos de aves es mucho menos perjudicial que otras tantas actividades humanas o que existen formas correctas o éticas de utilizarlos con fines fotográficos. Es cierto que, cuando se usan razonablemente, presentan un problema muy pequeño en comparación con la devastación ambiental y los cambios climáticos que enfrentan las aves en la actualidad. Sin embargo, aunque la mayoría de los fotógrafos probablemente usan grabaciones de aves con moderación, debido a que las aves ya se enfrentan a gran cantidad de tensiones naturales e inducidas por humanos, quizá sea hora de reconsiderar nuestro uso de la reproducción de audios cuando fotografiamos a nuestros amigos  silvestres.

Esto no significa que ya no sirvan para nada todas esas aplicaciones de audio descargadas en su teléfono celular. En lugar de borrarlas, considere cambiar la forma en que las usa. Estas pueden ser igualmente grandes ayudas para conectar con aves y profundizar su comprensión de especies particulares. El uso de grabaciones de aves para aprender sonidos y cantos puede ser un recurso indispensable cuando está en el campo: lo puede ayudar a localizar rápidamente las aves específicas mientras camina o conduce. También veo que mejora mi paciencia si sé qué pájaros oigo a mi alrededor. Incluso me ayuda a identificar las zonas que quiero fotografiar, según la especie que escucho.

La reducción o la interrupción del uso de la reproducción puede requerir un ajuste, pero puede sentirse orgulloso de haber hecho todo lo posible por no alterar los comportamientos naturales del ave. Para mí, esta es una de las mayores habilidades que puede desarrollar cualquier fotógrafo de aves, y me deja con una profunda satisfacción. Nuestros sujetos aviares nos dan una inmensa alegría, enriquecen nuestras vidas y nos ayudan a conectar con el mundo natural. En este espíritu, la mayoría de nosotros esperamos que, al compartir nuestras imágenes, nuestro público pueda apreciar a las aves tanto como nosotros. Y eso también significa asegurarnos de captarlas a ellas y a sus comportamientos de la forma más auténtica y consciente posible.

Kelley Luikey es fotógrafa con sede en Carolina del Sur, especializada en aves residentes y migratorias. Es defensora de la fotografía ética.