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Tierras de trabajo

Aves de pastizal

Tordo cabeciamarillo. Foto: Michael Forsberg.

Conclusión

Impacto de la conservación de 20 millones de acres en los EE. UU. y 2,5 millones de acres en América del Sur; mejores resultados para seis especies prioritarias de aves.

A medida que crecen los establecimientos agrícolas y las ciudades en el área central de los Estados Unidos, desaparecen los pastizales de las praderas. Los pastizales de las praderas son uno de los hábitats que se encuentra en mayor peligro: solo queda un 4 % de ellos. La población de aves de pradera ha disminuido más que cualquier otro grupo de aves en América del Norte. Audubon está trabajando en colaboración con propietarios de establecimientos ganaderos que poseen los pastizales restantes, a fin de desarrollar técnicas administrativas basadas en el mercado que beneficien a las aves de pradera y al mismo tiempo sustenten a estos productores. Un esfuerzo piloto en Kansas, Nebraska, y en Missouri se enfocó en especies como el chingolo de Henslow, el urogallo grande y el correlimos batitú.

Las tareas para aumentar la producción de carne vacuna sin perjudicar a las aves de pastizal en las Grandes Llanuras se basa en iniciativas anteriores que se llevaron a cabo en los pastizales del cono sur, en Brasil, Argentina, Uruguay y Paraguay. Por ejemplo, Audubon ha desarrollado protocolos científicos de pastoreo que son beneficiosos para las aves, gracias a los aportes de expertos externos y propietarios de tierras privadas. Dichos protocolos tienen por objetivo modificar las prácticas actuales de administración de pastizales privados y adoptar prácticas de administración integrales que promuevan la conservación de aves de pastizal y ofrezcan otros beneficios ambientales, lo que incluye suelos saludables, calidad del agua, y captura y almacenamiento del carbono.