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Posición de Audubon con respecto a la energía eólica

Ánsares nivales y ánsares careto grande. Foto: Greg Latza.

Posición de Audubon con respecto a la energía eólica

Audubon apoya firmemente el desarrollo de la energía eólica como fuente de energía renovable en lugares adecuados, a fin de reducir la amenaza que representa el cambio climático para las personas y las aves. Sin embargo, también sostenemos que las instalaciones de energía eólica deberán planificarse, construirse en lugares aptos y operarse de manera tal que se minimice el daño a las aves y a otros seres vivos. Asimismo, defendemos a las agencias de vida silvestre que garantizan una estricta aplicación de las leyes que protegen a las aves y a otros seres vivos.

Audubon ha brindado su testimonio en el Congreso con respecto al modo en que las turbinas eólicas afectan a las aves y los murciélagos. Audubon también ha apoyado las pautas de la industria eólica, además de participar en su elaboración, para minimizar el daño a las aves y a otros seres vivos. Por supuesto, para que esas pautas sean efectivas, el gobierno debe aplicar las leyes existentes que protegen a las aves y a otros seres vivos. Audubon es un enérgico defensor de la aplicación de esas leyes proteccionistas, por lo cual desde diciembre de 2013 estamos en total desacuerdo con un fallo del Departamento del Interior de los EE. UU. que dictamina que se ofrecerán permisos de 30 años a granjas eólicas para matar y herir a águilas calvas y reales.

Por último, las oficinas estatales y las divisiones locales de Audubon se mantienen activas a nivel local para defender cambios significativos en proyectos de desarrollo eólico que minimicen el impacto para las aves y su hábitat. Audubon utiliza tecnología de punta para elaborar mapas, con el objeto de visualizar posibles consecuencias y defender la implementación de instalaciones de energía eólica en sitios beneficiosos.

¿Por qué Audubon respalda las instalaciones de energía eólica colocadas en lugares adecuados?

Las máximas autoridades científicas de todo el mundo, entre las que se encuentran los científicos de Audubon, están de acuerdo en que las consecuencias del cambio climático son reales y que empeorarán. Los científicos han concluido que el cambio climático ya ha afectado a las tasas de reproducción, distribución, abundancia y supervivencia de la mitad de las especies del mundo1. El Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático predice que es posible que, para mediados de siglo, el cambio climático haya contribuido a la extinción de entre el 20 % y el 30 % del total de las especies del planeta2.

Los científicos también consideran que, para ayudar a prevenir la extinción de especies y otras consecuencias catastróficas del cambio climático, es necesario reducir considerablemente el nivel de contaminación producida por los combustibles fósiles tan pronto como sea posible. Para lograr esto será clave actuar con rapidez para expandir la eficiencia energética, la energía renovable y el uso de combustibles alternativos, además de realizar cambios en el uso de la tierra, las prácticas agrícolas y los medios de transporte.

La energía eólica instalada en lugares adecuados es una parte importante de la estrategia para luchar contra el cambio climático. En términos económicos, la energía eólica es la forma más competitiva de todas las formas de energía renovable. Desde octubre de 2013, ha suministrado más de 60.000 megavatios de electricidad en los Estados Unidos. Con la infraestructura de transmisión de energía actual, el Departamento de Energía estima que la energía eólica tiene potencial para generar un 20 % de la energía nacional. Cada megavatio producido por hora gracias al viento permite ahorrar unos 550 kg de emisiones de dióxido de carbono3. Si para el año 2020 los Estados Unidos obtienen un 20 % de su electricidad a partir de fuentes eólicas, reducirán sus emisiones de gases de efecto invernadero en una cantidad equivalente a la eliminación de 71 millones de automóviles de las carreteras o a la plantación de 104 millones de acres de árboles. La expansión del uso de energía eólica en lugar de los combustibles fósiles también evita consecuencias nocivas para la salud de los seres vivos y los seres humanos. Dichos efectos negativos sí se observan en el caso de la perforación petrolera y de gas, la extracción de carbón y la combustión de productos fósiles.

¿Qué riesgo corren las aves y los demás seres vivos?

Las instalaciones de energía eólica pueden dañar a las aves como consecuencia de colisiones directas con las turbinas y con otras estructuras, como las líneas eléctricas. Las instalaciones de energía eólica también pueden degradar o destruir un hábitat, causar perturbaciones y desplazamientos, e interrumpir enlaces ecológicos de gran importancia.

¿Cómo deberíamos proteger a las aves y al resto de la vida silvestre?

Audubon apoya firmemente a la energía eólica y reconoce que no se podrá aprovechar sin causar algún tipo de impacto. Sin embargo, se pueden evitar o disminuir las consecuencias negativas para las aves y el resto de la vida silvestre de la siguiente manera:

  • Instalación y operación adecuada de granjas eólicas y equipos;
  • Desarrollo de nuevas tecnologías que ayuden a minimizar el daño a las aves y al resto de la vida silvestre;
  • Disminución de las consecuencias para el hábitat y la vida silvestre a través de medidas de conservación;
  • Estricta aplicación de las leyes actuales que protegen a los seres vivos, incluidas la Ley de Especies en Peligro de Extinción, la Ley de Protección del Águila Calva y del Águila Real y la Ley del Tratado de Aves Migratorias.

Audubon alienta a que las personas a cargo del desarrollo de la energía eólica y las agencias que otorgan permisos consulten con expertos en material de vida silvestre, como el personal y las divisiones locales de Audubon, para ayudar a informar sobre decisiones relacionadas con estudios y con la ubicación de las instalaciones.

Referencias:

[1] Cambio climático 2007.  Impacto, adaptación y vulnerabilidad, publicado el 6 de abril de 2007 por el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés) en http://www.ipcc.ch. Distintas personas de 130 países participaron en la confección del Cuarto Informe de Evaluación del IPCC durante los 6 años previos. Estas personas incluían a más de 2500 revisores científicos expertos, 800 autores colaboradores y más de 450 autores principales.

[2] Camille Parmesan y Gary Yohe, Universidad de Texas en Austin, tal y como aparecen citados en la edición de noviembre-diciembre de 2007 de la revista Audubon.

[3] www.windenergyfoundation.org.

Audubon se opone al fallo del Departamento del Interior que otorga permisos de 30 años para granjas eólicas.

Resumen

Audubon apoya firmemente la protección federal del águila calva, el símbolo nacional de los Estados Unidos, y de la majestuosa águila real en virtud de la Ley de Protección del Águila Calva y del Águila Real. No obstante, un fallo del Departamento del Interior de los Estados Unidos en diciembre del 2013 debilitó la protección de las águilas e hizo posible que las compañías de energía eólica adquirieran permisos de 30 años para matar y herir a las águilas.  Audubon respalda la construcción de instalaciones eólicas en sitios adecuados, pero este nuevo fallo del Departamento del Interior no ofrece a las águilas la protección que requieren. Es por eso que hemos puesto todas las opciones sobre la mesa para oponernos al fallo.

¿Qué opina Audubon sobre el fallo?

El presidente y director ejecutivo de Audubon, David Yarnold, emitió el siguiente comunicado a los medios de comunicación de todo el país: “En vez de buscar un equilibrio entre la necesidad de conservar la naturaleza y la de obtener energía renovable, el Departamento del Interior le emitió a la industria eólica un cheque en blanco. Es inaudito que el gobierno apruebe la matanza del símbolo de los Estados Unidos, el águila calva. Audubon continuará buscando socios razonables y coherentes para alejar a los Estados Unidos de los combustibles fósiles, ya que esa debería ser la prioridad de todos. No tenemos otra opción que no sea desafiar esta decisión, y todas las opciones están sobre la mesa”.

¿Qué significa el fallo?

El fallo debilita la protección ofrecida a las águilas y le otorga al gobierno estadounidense la facultad de emitir permisos de 30 años a las compañías de energía eólica para matar o herir a las águilas calvas y reales; si no fuera por tal fallo, estas aves estarían protegidas por la Ley de Protección del Águila Calva y del Águila Real. Se puede leer el fallo completo aquí.

¿Por qué el fallo es una mala idea?

Hoy en día, las compañías de energía eólica tienen la obligación de obtener un permiso de cinco años, y dichos permisos exigen que tomen distintas medidas para proteger a las águilas. Sin embargo, al ofrecer permisos de 30 años, el Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos no ha aprobado ni una sola Práctica Avanzada de Conservación (ACP, por sus siglas en inglés) que sea justificable a nivel científico, por lo cual en este momento los permisos no se pueden ofrecer conforme a prácticas científicamente coherentes para reducir la mortalidad de las águilas.  Además, la agencia también ha dejado claro que no posee los recursos para hacer una revisión adecuada de estos permisos.

Este fallo no era necesario para promover el desarrollo responsable de la energía eólica; el Departamento del Interior simplemente se dio por vencido en la búsqueda de una solución que protegiera a las águilas y promoviera la energía eólica.

Sin medidas de conservación efectivas implementadas y sin las capacidades de revisión adecuadas, el gobierno podría quedarse con condiciones de permisos no probadas e inefectivas durante décadas, protegiendo al mismo tiempo a la industria eólica de la aplicación de regulaciones. De esta forma solamente se garantizan más muertes de águilas.

¿Qué tan peligrosas son las granjas eólicas para las águilas?

Las granjas eólicas matan a las águilas. De forma aislada, el infame paso Altamont mata entre 65 y 70 águilas por año, y un estudio publicado en septiembre de 2013 por biólogos del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos documentó 67 muertes adicionales de águilas durante los últimos cinco años.  Sin embargo, esas cifras solo son las que conocemos. Es probable que el número sea más alto y que las cifras estén en aumento. A lo largo del país, las turbinas eólicas han matado a unas 573.000 aves por año, lo que incluye a unas 83.000 aves de rapiña.

¿Cómo se relaciona el fallo con las pautas para la industria eólica que impulsa Audubon?

Además de haber participado en su elaboración, Audubon ha apoyado las pautas federales de la industria eólica, publicadas en 2012, para minimizar el daño a las aves y a otros seres vivos. Por supuesto, para que dichas pautas resulten efectivas, el gobierno debe exigir la aplicación de las leyes actuales que protegen a las aves y al resto de la vida silvestre, como la Ley de Protección del Águila Calva y del Águila Real, y la Ley del Tratado de Aves Migratorias. Esa aplicación se ha visto socavada por este último fallo, que ofrece permisos de 30 años para matar águilas; esta es la razón por la que deseamos apelar.

¿Apoya Audubon el uso de la energía eólica?

Sí. Audubon apoya firmemente la energía eólica obtenida en lugares adecuados como fuente de energía renovable que ayuda a reducir la amenaza que el cambio climático representa para las aves. Sin embargo, también sostenemos que las instalaciones de energía eólica deben planificarse, construirse en lugares adecuados y operarse de manera tal que se minimice el daño a las aves y a otros seres vivos. Asimismo, defendemos a las agencias de vida silvestre que garantizan una estricta aplicación de las leyes que protegen a las aves y a otros seres vivos.

¿Qué medidas está tomando Audubon en relación con este fallo?

Hemos apelado este fallo y todas las opciones están sobre la mesa. Mantendremos informada a nuestra red acerca de cómo planeamos actuar de aquí en adelante para oponernos a esta medida, que debilita las protecciones ofrecidas a las águilas.

¿Qué puedo hacer?

Puede enviar un mensaje en línea a la secretaria del Departamento del Interior, Sally Jewell, a través del Centro de Acción de Audubon, o por correo postal a la Secretaria Sally Jewell, Departamento del Interior, 1849 C Street NW, Washington DC 20240.

Si tiene contactos dentro de las oficinas regionales del Servicio de Pesca y Vida Silvestre de los Estados Unidos, comunique su preocupación con respecto a la validez de este fallo a los biólogos del FWS y a otras personas con las que usted trabaje. 

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